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Los títulos de mis artículos se parecen a los títulos de los capítulos de House

El otro día, concretamente ayer, vi un capítulo de House. Me hizo gracia el saber que tiene la misma sintonía de teléfono celular que yo. Realmente en House se muestra muy bien el comportamiento de los humanos. Aunque yo no los entiendo mucho, ahí hay una gran fuente de inspiración para saber cómo actúan. Supongo que por esa razón los capítulos de la serie tienen tanto parecido con los títulos de mis artículos. Y es que en el fondo tratamos los mismos temas, por eso me gustará la serie. La gente que no tenemos una buena salud mental sentimos cierta empatía con personas que tienen también algún tipo de perturbación mental. Obviamente yo no soy un sociópata, pero el saber que existe alguien con enfermedades en el mundo te hace sentir que no estás solo, aunque tampoco es agradable saber que hay tanta gente que sufre más que tú.

Cuanto todo te da igual

Hoy es uno de esos días en los que me duermo. No sé, ayer tome antiestamínicos, pero lo cierto es que estaba somnoliento antes de tomarlos. ¿Será cansancio acumulado, estrés, abstemia primaveral? Quién sabe. Lo cierto es que me apetece irme a casa, comer, y meterme en la cama. Es uno de esos días en los que todo te da igual.

Egocentrismo

Últimamente estoy convencido de que en este blog escribo más sobre mi estado de ánimo que sobre otros asunto cualesquiera y no sé si es una buena estrategia o no lo es. Supongo que dará un poco igual, obviamente este blog es lo que es y pretender ser un referente del periodismo internacional sería una estupidez. Y es que lo que más me apetece es escribir sobre mí, no sé, será una especie de egocentrismo abierto.

Pregunta reflexiva

Hoy tengo una pregunta en vez de una reflexión. ¿Qué lleva a la gente a abrir sus pensamientos a otras personas? Como se puede leer en este blog, yo utilizo el semianonimato que me da la red para hablar de cosas que no sé si me atrevería a contar en persona. Una de las razones por las que hago esto es porque creo que estructuro mejor mis ideas escribiendo que hablando. Últimamente estoy teniendo una especie de buen rollo con una serie de personas con las que hablo y debato acerca de mis problemas personales y los suyos. La pregunta es ¿Por qué te abres con ciertas personas?

¿Se acabó?

El otro día por fin me atreví a hacer lo que tantas veces había anunciado en el blog y no salió muy bien. Quizá era un resultado esperado y, por supuesto, creo, que no es lo peor que podría haber pasado, pero no estoy satisfecho. Además no me ha convencido mucho el motivo de que la cosa no saliera según mis deseos. Creo sinceramente que mi iniciativa era buena y difícil de mejorar. Pero ya dije que no estaba en mi mano que este plan surgiese. Tendré que hablar profundamente sobre este tema, porque hay cosas que no me cierran. Pero parece que no hay vuelta atrás.

Sólo un motivo de verdad

Quizá es pronto para superar el pasado pero, no sé, quizá me haya vuelto a ilusionar. Aunque esta vez es menos de verdad que la otra. Tengo una amiga que me definió una vez de una determinada manera y creo que realmente no soy así, pero ahora podría replanteármelo. Obviamente la oportunidad hay que crearla porque se parte totalmente de cero, eso lo sé. Hay veces que he pensado que tenía algo construido y después resultó que tenía todo el trabajo por hacer, y otras veces que no había nada y aún así me lancé para intentar construirlo yo solo. Nunca me sale bien, pero por qué no me va a salir bien esta. Quizá sólo haga falta un motivo de verdad que me ayude a alcanzar lo que yo quiero en esta vida. Esta mañana, quizá ha sido el principio del cambio de rumbo. He vuelto a esbozar una sonrisa y, quién sabe, quizá esta vez sea definitiva.

La vida de un rojiblanco

Parece que ya tengo la entrada, ahora sólo queda cómo viajar. Va a ser difícil. Pero me dejaré llevar. Total, hay cosas peores que esperar. Seguire informando sobre las fascinantes historias de los aficionados atléticos.

Me gustaría acudir

El Atleti va a jugar la final de la Europa League y me gustaría ir. No sé, me hace ilusión, pero estoy viendo que el coste económico es desorbitado. Además, va a ser difícil conseguir una entrada. Es una lástima, pero quién sabe. El día 7 sabré si tenemos entradas pero hay un problema. He estado viendo vuelos y a Hamburgo cuestan más de 500 euros. Hay un paquete para la gente del club con vuelos chárter y costará 475, pero a lo mejor los horarios son infernales. Hay otras posibilidades. No sé, seguiré informando.

Tontería

T QR LR. T QR LR. T QR LR.

¿Cómo me siento?

Ahora mismo no me apetece hacer nada. No sé por qué es. Vamos sí lo sé, pero no sé cómo explicarlo. Creo que me autoengaño para intentar mitigar un sufrimiento interno. No saber la verdad, ser ignorante parece que a veces te ayuda a no estar mal. Pero ¿estoy mal? Supongo que un poco. Es difícil no poder tener lo que se quiere cuando de alguna manera está a tu alcance, y más cuándo no sabes por qué no puedes alcanzarlo. ¿ Y si sí que sé lo quiero pero no me atrevo a cogerlo? O, por lo menos, a luchar por ello. Simplemente es que creo que no es el momento. A veces pienso que quizá debería ser más egoista y luchar por aquello en lo que creo, pero el problema es que no sé si eso que creo querer me conviene o no. Necesito ayuda, pero no sé a quién pedírsela. Podría intentar explicarle a alguien cómo me siento, qué es lo que me pasa por la cabeza y cuáles son todas las alternativas, pero eso supondría exponer detalles que no quiero contar a cualquiera. Quizá sí que haya alguien para contar l...

Me he metido en un jardín

Hoy me he complicado la vida mucho. Resulta que estoy algo resfriado, cuestiones de finales del otoño, y no me apetece mucho hacer nada. Pues bien, he quedado, aunque todavía no sé si asistiré, para hacer deporte por la tarde. Si no fuera poco, unos colegas hacen una excursioncilla por Madrid y resulta que uno no puede ir, y me han llamado para sustituir. Pero es que lo bueno es que el día anterior propuse planes a otras dos personas. No sé por qué lo hice, pero el caso es que lo hice. Así que es posible que haya quedado con tres grupos de gente con los que por razones varias no puedo quedar a la vez. Me he metido en un jardín. A ver cómo salgo sin mosquear a la mayor parte de la gente posible.

El rechazo

No actúo por miedo al rechazo. Eso es evidente. Quizá hubo un tiempo en que lo negué, pero lo cierto es que ahora sé que lo hago, me amedranto. Supongo que es fácil decir que hay que ser valiente y vencer ese miedo. Siempre que te enfrentas a una situación similar surge el tema de que si tienes algo que perder. En mi caso sí tengo algo que perder, o más bien no lo sé. La incertidumbre me hace daño y la resolución de la incertidumbre en el pasado también me lo ha hecho, mentalmente. Puede que resuelva mi conflicto pero como resultado dañe mi mente. Aunque lo cierto es que ahora también la estoy dañando. Tengo que actuar, pero cómo. No lo sé, a ver si encuentro un resquicio para hacerlo. Lo peor de todo es que planifico tantas situaciones y simulaciones de cómo resolver la situación que me agobio, y lo peor es que nunca surge de la manera planificada, por esa razón creo que me amilano aún más. Es asqueroso. ¿El sábado quizá? Ya lo contaré. Seguimos en contacto. XOXO.

Es difícil guardar un secreto

Para mí siempre fue difícil guardar un secreto. No es que los vaya pregonando cuando los conozco, pero si me presionan canto todo lo que sé. Supongo que sería un mal espía y un pésimo agente doble. Vamos no dudaría ni dos días en una guerra de información. Bueno, quizá mi descaro en el mentir podría hacerme morir con las botas puestas y mandar al enemigo a una muerte segura, pero no sé si tengo esa capacidad heróica. El caso es que no soy bueno ni para mis propios secretos. Yo creo que debí ser periodista, me encanta indagar en la información y difundirla por todos los medios. Últimamente tuve un secreto que se ha ido difundiendo por mí de manera casi esplícita. Hoy lo sabe casi todo el mundo, creo que solo me quedan dos personas por contar este secreto a voces y creo que ya lo saben. El problema es que es algo bastante vergonzante, así que no sé por qué lo cuento hasta a gente con la que no tengo mucha confianza. Pero en fin, supongo que da igual y que al final terminará sabiéndolo to...

Estupidez

E UIEO AUA. E UIEO AUA. E UIEO AUA.

Callejón sin salida

Cada día creo comprender más mi estado de insatisfacción personal. Sus orígenes, sus consecuencias e incluso cómo remediarlo. El problema está en que no me veo capacitado para lograr superarlo. Además, últimamente esto se ha hecho aún más difícil. Estoy en un callejón sin salida del que se supone que debería escapar pero del que no quiero irme. Es mi callejón, está sucio y pone un cartelito con mi cara tachada, pero a pesar de ello es mi callejón y allí estoy agusto. La situación, por lo tanto, es insostenible. Ahora me doy cuenta que no soy el único en esta situación, hay mucha gente más. Como ya he dicho muchas otras veces esto no es un consuelo, es más, es una decepción aún mayor el saber que hay muchísimas personas pasando por esta desagradable situación. ¿Por qué ocurren estas cosas? Hablaré de ello en otro post.

El pan nuestro de cada fin de semana

Es posible que este fin de semana pueda tener una nueva oportunidad. De tenerla, tengo claro que la desaprovecharé. Si se va con este afán pesimista es obvio que nunca conseguiré nada, pero es que ya son muchas decepciones ante mi propia actitud como para confiar en mí. Además, no sé cómo se avecina, ni qué proponer ni que hacer. Es una situación que me supera bastante. Por un lado quiero que termine. El otro día lo hablé con algunos colegas y me contaron una cosa que pueda ser cierta. Quiero que termine la situación, eso está claro, pero en el fondo esta situación tiene un toque de emoción que perderé cuando se termine, y quizá tengo miedo a perder eso. ¿Será que me he acostumbrado a vivir con la incertidumbre? No creo que no. Seguramente solo es pánico.

Siempre hay una primera vez

Este fin de semana no tenía ninguna espectativa de nada y he terminado pasándolo relativamente bien, salvo por el hecho de mis problemas mentales. Pero a diferencia de lo que ocurría en el pasado no estoy dejando que me amilane y, aún estando fatal, me aventuro a ir a la calle solo y hacer lo que me apetece. Sería muy fácil hundirme en mi habitación y meterme debajo de las sábanas, pero el viernes decidí llamar a un colega e ir al cine. Después me fui de copas y llegué de madrugada. El sábado me levanté fatal, no dormí ni tres horas... me daba igual, había que seguir adelante, desayuné y cuando sentí un poco más de sueño me fui a la cama, pero no a compadecerme, a dormir y descansar. En vez de de un tirón dormí de tres veces, pero descansé. Cuando peor lo estaba pasando en casa, decidí darme una ducha y salir a la calle, darme un vuelta e ir a comprar. Y es más, volví a llamar a otros colegas para salir por la noche, y a otros para pasar la tarde. Tuve una muy mala cena, una crisis gor...

El otro día tuve un sueño

El otro día tuve un sueño que me interesó bastante. Con el tiempo ya he perdido la percepción sobre lo que trataba pero sé que me gustó. Muchas veces sueño cosas que he plasmado aquí. Son historietas. Pocas veces he hablado de los sueños con la gente, y cuando lo he hecho lo he hecho con profesionales de la salud mental, así que tampoco sabía qué contar. Es curioso que no puedas abrir tus sueños al resto de la gente, más cuando crees que están juzgando tu salud o algo por lo que cuentes y cómo lo cuentes. Hay teorías que dicen que los sueños reflejan anhelos sobre cómo nos gustaría que fuera nuestra vida. También reflejan nuestros miedos y temores. En los sueños, por lo tanto, parece que se mezcla la fantasía con la realidad y lo deseado con lo temido. Eso hace que dentro de cada sueño haya una gran historia que si lográsemos arrancar de nuestra mente podría ser de interés público. Alguna vez cuando lo he intentado me he dado cuenta de que hay muchísimos errores argumentales. Supongo q...

Los tipos buenos no deben llorar

Estos últimos días han sido muy intensos. Empecé mal, y sigo mal, y por el camino he estado mal. No sé, supongo que todo lo hago por evadirme de la realidad que no me gusta. Estoy hasta el gorro de caer bien a la gente. No, en serio, siempre eres un tipo guay, con el que se puede contar, la gente quiere estar contigo y todo está muy bien, pero después todo el mundo aprecia a los más impresentables, que son los que triunfan. Me da asco la sociedad que no valora a la gente como yo, o por lo menos no como me gustaría que me valorasen. Eres un buen tipo y tal, todo lo que quieras, pero no sirve de nada. En fin, que le den a todo.

De vueltas con lo de siempre

La amistad es un tema que abordo bastante a menudo en el "blog". Y es que no sé definirla exactamente. Se podría decir que cuento con un círculo íntimo de amigos, pero no necesariamente esos amigos son las personas con las que más momentos compartes, por lo tanto esa gente debería ser también tu amiga. Pero no siempre ocurre. A lo largo de los años ya he dicho que hay un núcleo de gente que siempre está ahí y grupos de personas que van rotando. Me he dado cuenta que la rotación de amistades dura aproximadamente dos años y que algunos de estos, solo algunos, se quedan permanentemente. Al lector le haría la siguiente reflexión. Piensa en la gente que vas a ver los próximos días. Piensa cuáles de ellos son tus amigos y piensa hace cuánto tiempo les conoces. Te darás cuenta que hay un núcleo que lleva mucho tiempo, otro grupo no es tu amigo, pero les ves porque son compañeros de trabajo, amigos de otros amigos, vecinos, etc. Y por último habrá un grupillo de gente, que vas a ver,...